FOMENTO A LA LECTURA NO ES PRIORIDAD DE LOS GOBIERNOS

17 de August de 2015
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FOMENTO A LA LECTURA NO ES PRIORIDAD DE LOS GOBIERNOS

FOMENTO A LA LECTURA NO ES PRIORIDAD DE LOS GOBIERNOS, LAMENTAN CUÉN Y  EL PAS

CULIACÁN, Sinaloa. (Agencia NotiPAS).- Los programas de fomento a la lectura no son prioridad para los gobiernos, pese a importantes iniciativas de ley en ese sentido, lamentó el Diputado por el Partido Sinaloense (PAS), Héctor Melesio Cuén Ojeda, quien señaló que con este desdén se violenta el desarrollo del país.

Regularmente los programas sobre el fomento a la lectura han sido vistos por los  gobiernos como objetivos secundarios. En Sinaloa ha habido valiosas iniciativas, tanto públicas como privadas, que han buscado difundir e instrumentar a la lectura como un acto común entre los jóvenes; han sido valiosas, sí, pero a la vez subestimadas por diferentes administraciones, las cuales escasamente han invertido lo mínimo para que estos programas no desaparezcan, externó.

Lo anterior, agregó, se contradice directamente con lo establecido en la Ley para el Fomento de la Lectura y el Libro, cuyo artículo 4 establece que su objetivo es propiciar la generación de políticas, programas, proyectos y acciones dirigidas al fomento y promoción de la lectura

El coordinador de los legisladores del PAS refirió que, de acuerdo a las más recientes estadísticas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y de la Organización de las Naciones Unidad para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, por sus siglas en inglés), arrojan datos alarmantes sobre los hábitos lectores en nuestro país, ya que nos colocan en el lugar 107 de 108 países que fueron parte del estudio, es decir en penúltimo lugar.

Las estadísticas resultantes nos dicen que en México se leen 2.8 libros al año, por habitante, que existe sólo una biblioteca pública por cada quince mil personas y que el 42% de los mexicanos nunca han visitado una de ellas, agregó.

Finalmente, comentó otro dato: aquellos que no leyeron cuando fueron niños, en su mayoría no se convirtieron en lectores en la edad adulta; y además, no sabemos a ciencia cierta cuántos libros lee al año el sinaloense, ni cuánto tiempo le dedica diariamente a la lectura o cuáles son los espacios donde desarrolla esta importante actividad, refirió, pues no hay estudios serios que lo indiquen.