FOMENTO A LA LECTURA NO ES PRIORIDAD DE LOS GOBIERNOS
FOMENTO A LA LECTURA NO ES PRIORIDAD DE LOS GOBIERNOS, LAMENTAN CUÉN Y EL PAS
CULIACÃN,
Sinaloa. (Agencia NotiPAS).- Los programas de fomento a la lectura no son prioridad para
los gobiernos, pese a importantes iniciativas de ley en ese sentido, lamentó el
Diputado por el Partido Sinaloense (PAS), Héctor Melesio Cuén Ojeda, quien
señaló que con este desdén se violenta el desarrollo del paÃs.
Regularmente los programas sobre el fomento a la lectura han
sido vistos por los gobiernos como
objetivos secundarios. En Sinaloa ha habido valiosas iniciativas, tanto
públicas como privadas, que han buscado difundir e instrumentar a la lectura
como un acto común entre los jóvenes; han sido valiosas, sÃ, pero a la vez
subestimadas por diferentes administraciones, las cuales escasamente han
invertido lo mÃnimo para que estos programas no desaparezcan, externó.
Lo anterior, agregó, se contradice directamente con lo
establecido en la Ley para el Fomento de la Lectura y el Libro, cuyo artÃculo 4
establece que su objetivo es propiciar la generación de polÃticas, programas,
proyectos y acciones dirigidas al fomento y promoción de la lectura
El coordinador de los legisladores del PAS refirió que, de
acuerdo a las más recientes estadÃsticas de la Organización para la Cooperación
y el Desarrollo Económicos (OCDE) y de la Organización de las Naciones Unidad
para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, por sus siglas en inglés),
arrojan datos alarmantes sobre los hábitos lectores en nuestro paÃs, ya que nos
colocan en el lugar 107 de 108 paÃses que fueron parte del estudio, es decir en
penúltimo lugar.
Las estadÃsticas resultantes nos dicen que en México se leen
2.8 libros al año, por habitante, que existe sólo una biblioteca pública por
cada quince mil personas y que el 42% de los mexicanos nunca han visitado una
de ellas, agregó.
Finalmente, comentó otro dato: aquellos que no leyeron cuando
fueron niños, en su mayorÃa no se convirtieron en lectores en la edad adulta; y
además, no sabemos a ciencia cierta cuántos libros lee al año el sinaloense, ni
cuánto tiempo le dedica diariamente a la lectura o cuáles son los espacios
donde desarrolla esta importante actividad, refirió, pues no hay estudios
serios que lo indiquen.