Recuerda el PAS la gesta heroica de Independencia Mexicana

15 de September de 2015
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 Recuerda el PAS la gesta heroica de Independencia Mexicana

Recuerda el PAS la gesta heroica de Independencia Mexicana
 
*Posicionamiento del Diputado Héctor Melesio Cuén Ojeda, Coordinador de los Legisladores del Partido Sinaloense, al cual dio lectura el Dip. Robespierre Lizárraga, del PAS.

15 de septiembre de 2015 - Viva México - Viva Sinaloa

Con su permiso, Diputado Presidente:
Hace 205 años se convocó en la entonces Nueva España a luchar contra el yugo de los peninsulares, episodio que se recuerda a través del grito de Independencia lanzado por Miguel Hidalgo y Costilla. Más de dos siglos han pasado de esa gesta histórica en la que perdieron la vida muchos hombres y mujeres que aspiraban a vivir en una nación independiente y próspera.

Las causas de esta lucha fueron diversas, pero los principales motivos fueron la discriminación y desigualdad social que reinaba en la colonia, causas principales de la pobreza, y que hoy en día subsisten significativamente.

Es preciso reconocer que en 1810 no se tenía un concepto claro de nación, por lo que la integración del país fue un proceso lento y que llevó varias décadas en concretarse.

Hoy vivimos en un país que ha pasado por diferentes etapas después de la Independencia: la Reforma, la República restaurada, el Porfiriato, la Revolución y los gobiernos emanados principalmente de un partido político durante el siglo XX.

Sin embargo, reconocemos que los cimientos de la República se han ido haciendo débiles y frágiles, ya que el desgaste político, la corrupción y el incremento de la pobreza la han ido minando.

Asimismo, nos damos cuenta que la lucha gestada hace más de dos siglo no rindió los frutos esperados, ya que cada vez hay más pobres, y la implementación de las políticas sociales no han podido resolver la situación de 53 millones de personas que se hallan en esa condición; de igual modo, vivimos una devaluación silenciosa, negada oficialmente pero que avanza como el cáncer.

En reconocimiento a todos aquellos que entregaron su vida por esta causa justa, vale la pena revisar lo que hoy hemos hecho de nuestro país. Para el Grupo Parlamentario del Partido Sinaloense es interesante una reflexión sobre este tema, específicamente desde el punto de vista de la educación y del avance tecnológico, científico y de innovación que hoy tenemos.

En el Programa Especial de Ciencia, Tecnología e Innovación 2014-2018, el presidente Enrique Peña Nieto asentó que “La ciencia y la tecnología enriquecen el patrimonio cultural de las naciones y estimulan su capacidad para innovar, por lo que son elementos clave del desarrollo equilibrado y sostenible de las sociedades modernas”.

Esta expresión, que se traduce del Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018, estableció como objetivo lo siguiente: “Hacer del desarrollo científico, tecnológico y la innovación pilares para el progreso económico y social sostenible”.

Este mismo sentimiento es reiterado por el director general del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), Dr. Enrique Cabrero Martínez, quien afirma: 
“El crecimiento económico de un país y el bienestar social generalizado de sus habitantes están ligados al desarrollo científico y tecnológico, así como a sus capacidades para insertarse en la sociedad del conocimiento. Hoy en día, la generación y aprovechamiento de nuevas ideas, innovaciones y conocimiento se reconocen como bienes fundamentales para incrementar la productividad, competitividad y prosperidad”.

Prácticamente todos nuestros gobernantes han manejado y manejan que el avance de un país depende, en buena medida, del desarrollo de la ciencia, tecnología e 
innovación, lo cual se refleja en el desarrollo social y económico de su población y,  por ende, en su grado de pobreza y marginación.

No obstante, una cosa es lo que se dice y escribe, y otra cosa es la realidad que se vive. Simplemente, rescatemos algunos datos que nos ofrece el mismo Programa Especial de Ciencia, Tecnología e Innovación 2014-2018. 

El Gasto en Inversión y Desarrollo Experimental (GIDE) es la inversión destinada a la realización de proyectos de investigación científica y desarrollo experimental (IDE). La proporción entre el GIDE  y el Producto Interno Bruto (PIB) es un indicador internacional que da a conocer el grado de desarrollo de un país sustentándose en investigación científica y tecnológica. Los países desarrollados destinan entre 1.5 y 3.8% de su PIB al GIDE. Para México, este indicador prácticamente se ha quedado estancado, ya que no se ha podido alcanzar el 0.5% del PIB, mientras que el promedio de la relación GIDE/PIB de los países de la OCDE es de 2.37%.

Por otra parte, existe una correlación directa entre la formación de personal altamente capacitado y el desarrollo de la ciencia, la tecnología y la innovación. En este renglón, México tampoco tiene cifras aceptables. 

En 2012 la proporción de investigadores en México por cada 1000 integrantes de la Población Económicamente Activa (PEA) era de 0.9, cifra que se ubica muy por debajo de los países desarrollados, como Alemania, que tiene 7.9; Reino Unido, con 8.2; e incluso por debajo de países latinoamericanos como Argentina, que registra 2.5 investigadores por cada 1000 habitantes de la PEA. En este mismo rubro, los países integrantes de la OCDE presentan un promedio de 7.2.

Ahora bien, el resultado de la política de desarrollo humano está estrechamente ligado al desempeño global de las actividades científicas de un país, lo cual se puede medir cuantitativa y cualitativamente. En el primer aspecto están los artículos  publicados en medios reconocidos por su calidad; en este ámbito, en 2012 los investigadores mexicanos publicaron solo 10,181 artículos, mientras que Alemania publicó 93,996, Canadá 56,454 y Brasil 35,042.

De igual modo, en el área de las patentes México tiene un nivel de productividad muy por debajo de lo esperado. De acuerdo con el Índice de la Economía del Conocimiento del Banco de Mundial, nuestro país ocupa el lugar número 72 entre 146 países considerados. Asimismo, solamente el 8.4% de las patentes solicitadas han sido realizadas por mexicanos, mientras que el resto han sido hechas por extranjeros.

Estos datos nos muestran como un país dependiente de otras naciones; estas cifras no corresponden a  los 215 años de independencia política social por la que lucharon y murieron los grandes héroes de la nación.

Evidentemente, estos resultados obedecen a las políticas públicas que nuestros gobernantes han alentado por decenas de años. Y a pesar de que la legislación, en el artículo 9 Bis de la Ley de Ciencia y Tecnología, establece con suma claridad la inversión que debe tener la investigación: “el gasto nacional en este rubro no podrá ser menor al 1% del Producto Interno Bruto del país”, ello no sucede en la realidad, e inclusive esta misma ley fijaba al año 2006 como el plazo para alcanzar dicha cifra. 

Sin embargo, como ya lo comentamos, esto no se ha cumplido. Basta recordar que el presupuesto ejercido por el Gobierno Federal para Ciencia y Tecnología (GFCyT) en 2013 fue de 68,317 millones de pesos, por lo que la relación del GFCyT/PIB fue de 0.42%.

Estos elementos nos llevan a plantear que, cuando menos en el terreno de la ciencia, tecnología, investigación e innovación, los mexicanos poco tenemos que celebrar con la independencia iniciada el 16 de septiembre de 1810 y promulgada el 27 de septiembre de 1821.

Por el contrario, la dependencia que tiene México en relación con otros países desarrollados es de gran preocupación para nosotros porque, como ya lo señalamos, esta inferioridad  lleva  a la población a vivir en el atraso económico y social. Otra de las causas de esta lamentable situación es que la educación que se imparte no es de calidad, digna y segura para nuestra niñez y juventud.

Lo único que nos queda es seguir trabajando y, al mismo tiempo, exigir que las promesas de nuestros gobernantes se hagan realidad.

Finalmente, compañeras diputadas y compañeros diputados, aprovecho para invitarlos a que los 10 puntos planteados por el presidente Enrique Peña Nieto, en el marco del Tercer Informe de Gobierno, sean motivo de análisis en este Congreso, sobre todo los temas relacionados con la educación.

Es cuanto, Diputada Presidenta.