Ante muertes de niños en el IMSS, que intervenga Malova, por evidente fracaso de programas de salud

29 de September de 2015
Compartir:
Ante muertes de niños en el IMSS, que intervenga Malova, por evidente fracaso de programas de salud


Culiacán, Sinaloa. 29 de Septiembre de 2015. Martes. Poder Legislativo.
Audios Diputados PAS

Ante muertes de niños en el IMSS, que intervenga Malova, por evidente fracaso de programas de salud: Cuén
https://soundcloud.com/pasdifusion/ante-muertes-de-ninos-en-el-imss-evidente-fracaso-de-programas-de-salud-cuén

Diputados deben estar de lado de padres que perdieron a sus hijos en el IMSS: PAS
https://soundcloud.com/pasdifusion/diputados-deben-estar-de-lado-de-padres-que-perdieron-a-sus-hijos-en-el-imss-pas

Que credencial oficial sea instrumento para descuento en transporte: RLO.PAS
https://soundcloud.com/pasdifusion/que-credencial-oficial-sea-instrumento-para-descuento-en-transporte-rlopas

No les han cumplido afirman camioneros: PAS
https://soundcloud.com/pasdifusion/no-les-han-cumplido-afirman-camioneros-pas

Debió ser gradual puesta en operación de seguros a autos, por crisis económica: RLO
https://soundcloud.com/pasdifusion/debio-ser-gradual-puesta-en-operacion-de-seguros-a-autos-por-crisis-economica-rlo


Ante muertes de bebés en el IMSS, evidente fracaso de programas de salud: Cuén

*Pide el PAS que intervenga directamente Malova ante la gravedad del caso, que ha enlutado a familias sinaloenses y sumido en una tragedia que no debieron padecer.

Poder Legislativo. Culiacán, Sinaloa. 29 de septiembre de 2015. Posicionamiento del Diputado Héctor Melesio Cuén Ojeda, Presidente de la Comisión de Educación del Congreso de Sinaloa e integrante de la Comisión de Salud, sobre la muerte de niños en el IMSS de Culiacán Sinaloa México, a nombre de los Diputados del Partido Sinaloense, PAS, al cual dio lectura el legislador de este mismo instituto político, Robespierre Lizárraga Otero.

Estado de Sinaloa. (NotiPAS).- En cualquier país en donde se hubiera presentado la muerte de 13 bebés en algún hospital, sin una explicación clara y precisa, como ocurrió en el Hospital General Regional No. 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social de Culiacán, ya se habrían aplicado medidas de responsabilidad administrativa. Sin embargo, sólo en México no se procede de esta manera.
Durante las últimas tres semanas, a través de los medios de comunicación, nos hemos enterado de la muerte de 13 neonatos, en el área de cuna del IMSS; y otro más, que fue trasladado a Guadalajara, donde falleció por un cuadro complicado de infecciones. La denuncia pública que realizó un grupo de madres fue que el área de cuneros se encontraba en condiciones insalubres y los bebés habían sido víctimas de una bacteria que provocaba sepsis.
No obstante, la Coordinación de Comunicación Social del IMSS negó esa versión y sostuvo que la sepsis no fue causada por una falta de higiene, sino por una bacteria que se comprobó no existía en el hospital, sino que ingresó por agentes externos al nosocomio.
Estas primeras declaraciones pusieron en el centro de atención el serio problema de falta de higiene que existe en esta área clínica, que ocasionó la terrible tragedia de los bebés fallecidos.
Las autoridades del IMSS trataron de ocultar lo que era evidente: la muerte de los recién nacidos había ocurrido por una bacteria que habían contraído en el mismo hospital, y en lugar de aceptar que el problema existía, trataron de culpar a las madres.
A pesar de esto, conforme los días pasaron las versiones de los funcionarios federales cambiaron y llegaron a aceptar que tres menores habían contraído sepsis y muerto en la clínica.
Lo más grave de este asunto es que solamente cuando se hizo público este problema de salud las autoridades pusieron atención a lo que estaba sucediendo en las instalaciones del IMSS y ordenar una investigación a fondo.
Por si fuera poco, la situación se volvió más confusa cuando la coordinadora delegacional de Información y Análisis Estratégico del IMSS, Orietta del Carmen Ríos Román, declaró que: “En el caso de los tres infantes que padecieron sepsis, también nacieron prematuros y con bajo peso, razón por la cual adquirieron la enfermedad. Son niños con muy bajo peso al nacer, el 90% de ellos está ya infectado porque la madre traía problema de vías urinarias. La sepsis fue adquirida durante la gestación o durante el parto”.
Tuvo que pasar una semana para que los funcionarios José Adalberto Castro Castro, delegado del instituto de salud en Sinaloa; José de Jesús Arriaga Dávila, pediatra, neonatólogo y director de la Unidad Médica de Alta Especialidad del Centro Médico Nacional de Occidente, y Hugo Borja Aburto, doctor en epidemiología y titular de la Atención Primaria de la Salud del IMSS, reconocieran que sólo dos menores de edad, de los 13 bebés muertos, habían fallecidos a causa de una bacteria llamada klebsiella, que cuatro están severamente afectados y nueve más se encuentran en estado crítico y en estrecha vigilancia.
Las contradicciones entre los funcionarios resultan obvias: unos declararon que tres bebés habían contraído la sepsis, pero días después otros reconocían la muerte sólo de dos por esta causa. ¿Y los otros 11 o 10 recién nacidos, de qué murieron?
Para el Partido Sinaloense el deceso de un solo bebé por causas no naturales y bajo sospecha de alguna infección debe de ser investigado a fondo para llegar a la verdad, y en caso encontrar fallas, corregirlas. 
Asimismo, estamos en contra de declaraciones al vapor e irresponsables por parte de las autoridades. Por ejemplo, el hecho de culpar a las madres no solo es inhumano sino también erróneo, pues el simple hecho de que el producto venga enfermo es responsabilidad del sistema de salud, del que el IMSS es cabeza nacional. Esto hecho nos señala que algo no está funcionando bien.
Días después las autoridades máximas del instituto hicieron otras declaraciones públicas: “Las muertes de bebés no son un número alarmante, y éstas se deben a problemas de peso, respiratorios y la falta de cuidado de las madres embarazadas. Si se le llama a la Secretaría de Salud, al ISSSTE o cualquier hospital, le van a decir cuántos niños recién nacidos por esta razón fallecen. No es una situación alarmante; estamos dentro de los parámetros”. En ese mismo sentido, las autoridades expusieron que de los 240 niños que nacen en promedio al mes, existe una tasa mensual promedio de 7.7% de fallecimiento. 
Para nosotros estas declaraciones son desafortunadas y carecen de toda sensibilidad y solidaridad con las familias afectadas. Es cierto que no sabemos si las madres tuvieron un seguimiento médico durante su embarazo en el que se hayan detectado problemas de salud y qué recomendaciones médicas recibieron para que los bebés nacieran sanos; sin embargo, no estamos de acuerdo con que una sola muerte sea “normal”, y menos los decesos de 13 infantes.
Asimismo, es correcto y necesario que se haga un estudio de campo para saber el tipo de microorganismo que está provocando esta infección; no obstante, no es necesario contar con los resultados para que las autoridades del IMSS apliquen un plan de emergencia, que impida la muerte de más bebés.
Mi profesión de químico farmacéutico biólogo me permite señalar que es común la existencia de virus, bacterias y microorganismos en espacios  como los cuneros, salas quirúrgicas, quirófanos y otros más en áreas de salud, como las del IMSS, por lo que los protocolos de control deben ser de manejo ordinario y permanente.
En este tenor, desconocemos por qué las autoridades no suspendieron de inmediato la sala donde se detectó este problema. El hecho de seguir utilizando esos espacios a sabiendas de que estaban contaminados es de mucho impacto, ya que estamos hablando de niños que murieron y que no debían morir.
Por tanto, como integrante de la Comisión de Salud del H. Congreso del Estado, exhorto al gobernador Mario López Valdez para que, en su calidad de autoridad máxima del estado, tome medidas extraordinarias tendientes a evitar que sigan ocurriendo más desafortunados decesos.
Como Grupo Parlamentario del Partido Sinaloense nos unimos al reclamo de las familias que están padeciendo estas tragedias. Estos casos no deben darse en ningún hospital, sea público o privado, razón por la que las autoridades deben tomar medidas urgentes. Reiteramos la pertinencia de que el gobernador López Valdez intervenga directamente, pues se trata de un caso grave.
No cabe duda alguna de que el IMSS es una gran institución donde trabajan profesionistas de prestigio, razón por la cual este error no debe repetirse, pues debe prevalecer la confianza al derechohabiente y a los familiares, con la garantía de que están en buenas manos y tratados por personal responsable.
Compañeras diputadas y compañeros diputados: como ya lo hice públicamente, de nuevo planteo los siguientes puntos:
Que esta legislatura, a través de la Comisión de Salud y Salubridad, intervenga en el esclarecimiento de esta desafortunada situación que se ha presentado en el IMSS.
Que de inmediato se tome la medida de desalojar las áreas clínicas del IMSS donde han muerto los niños.
Que se aplique un plan emergente y se intensifiquen las medidas de saneamiento general del IMSS.
Que se atienda a padres y madres para que, con base en una información objetiva, se les explique satisfactoriamente lo que ocurrió con sus hijas e hijos.
Que se apliquen las medidas administrativas y de sanción correspondiente a quienes resulten responsables de las irregularidades que se detecten.
Finalmente, hay que decir que estamos frente a un fracaso total de los programas preventivos de salud y de los programas sociales, tanto federales como estatales, por lo que urge una revisión para corregir la serie de fallas. No es normal que en nuestro estado se registren tantas muertes de niñas y niños recién nacidos en un lapso muy corto y en un mismo lugar.