Microscopio Social “DÃa Mundial de la Alimentación†Por Héctor Melesio Cuén Ojeda
Microscopio Social
“DÃa Mundial de la Alimentaciónâ€
Por Héctor Melesio Cuén Ojeda
El 16 de Octubre es el DÃa Mundial de la Alimentación, proclamado en 1979 por la Conferencia de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Su finalidad es concientizar a los pueblos del mundo sobre el problema alimentario y fortalecer la solidaridad en la lucha contra el hambre, la desnutrición y la pobreza.
Este año el lema es “Protección social y agricultura: para romper el ciclo de la pobreza ruralâ€, por eso nos preguntamos si es realmente un derecho humano la alimentación. Sin duda alguna, lo es. La Declaración Universal de los Derechos Humanos establece en el artÃculo 25 que “Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, asà como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentaciónâ€.
Esta afirmación deberÃa garantizar a todos los seres humanos una alimentación de calidad, asà como la cantidad necesaria para lograr su desarrollo biológico y su salud. Pero para alcanzar esta meta, debe haber alimentos disponibles y suficientes, conseguidos a precios justos, tomando en cuenta los que se producen en cada región del mundo. .
El gobierno federal mexicano define al hambre como la situación que enfrenta una persona al encontrarse en pobreza extrema y con carencia alimentaria. Sin embargo, a pesar de haber invertido 850.4 mil millones de pesos en 2013 para combatir la pobreza, en 2014 ésta creció en 2 millones de pobres más: la población en situación de pobreza pasó de 53.3 millones a 55.3 millones de personas (46.2%) en pobreza, de las cuales 11.4 millones de personas (9.5%) se encuentran en la pobreza extrema.
Nuestro estado no está ajeno a este problema, las personas en esta condición aumentaron del 2013 al 2014; en la actualidad hay 1.2 millones de personas (39.4%) en pobreza, mientras que 155.8 mil personas (5.3%) se encuentran en pobreza extrema.
¿Que ha influido para este lamentable cambio de situación? En primer lugar, el rezago educativo: en el paÃs hay 22.4 millones de personas en esta condición, de las cuales 556,100 personas están en nuestro estado.
En segundo lugar, el rubro de seguridad social; son 70.1 millones los que carecen de esta garantÃa en México, y en Sinaloa son 1.5 millones de personas, casi el 50% de la población de nuestro estado.
En tercer lugar, los servicios básicos en la vivienda: en el paÃs son 25.4 millones de personas que no cuentan con éstos, y en Sinaloa, 532,900 personas. Además, 21.8 millones de mexicanos carecen de servicios de salud y en Sinaloa, 450,500 personas. Aunado a estas cifras, 14.8 millones de personas en México carecen de calidad de espacios de la vivienda de las cuales 319,400 son de este estado. Por último, pero no menos importante, con derecho a la alimentación hay en Sinaloa 878,500 personas y 28 millones en todo el paÃs.
Estos datos duelen, pero indigna mucho más el hecho de que solo el 57% de los alimentos que se consumen en el paÃs son de origen mexicano, por lo que el resto tiene que importarse, mientras lo que representa un alto costo para la economÃa nacional, pues se invierten alrededor de 15 mil millones de dólares para completar la canasta básica; se trata de una cifra muy cercana a los ingresos petroleros, lo que nos coloca en una posición bastante vulnerable.
Sin embargo, lo más lamentable y peligroso es que las autoridades encargadas de los asuntos agropecuarios del paÃs vengan y les ordenen a los agricultores sinaloenses que reduzcan el área de siembra para el próximo ciclo agrÃcola, negándoles el derecho de producir alimentos de calidad para México y los mexicanos.
Actualmente, México compra en el exterior la tercera parte del maÃz de consumo, la mitad del trigo, 80% del arroz y entre el 30 y el 50% de frijol, asà como poco más de 30% de la leche en polvo. Sin embargo, a pesar de esas grandes erogaciones, la Agencia de Servicios a la Comercialización y Desarrollo de Mercados Agropecuarios (ASERCA) tiene un adeudo pendiente con productores sinaloenses de maÃz de alrededor de 3600 millones de pesos.
Este año importamos 10 millones de toneladas de maÃz y se pagó un sobreprecio de 7 mil millones de pesos por la devaluación de la moneda mexicana, pero para los agricultores sinaloenses no hay dinero.
Nuestro paÃs es deficitario en producción de granos básicos: importamos maÃz, frijol, soya, sorgo, trigo, arroz debido a la deficiente y errónea polÃtica agrÃcola que se implementa desde el gobierno federal.
Por otro lado, los problemas de salud ocasionados por la mala alimentación se han incrementado. México es el primer lugar en el mundo con niños con sobrepeso, ocupa el segundo lugar con mayor tasa de obesidad en sus ciudadanos y cada vez son más las personas que padecen diabetes y desnutrición. Asimismo, el 14% de los niños de nivel preescolar presentan talla baja para su edad, la cual es un indicador infalible de desnutrición crónica.
El jueves pasado tuve la oportunidad de participar en la tribuna del H. Congreso del Estado, y les manifesté estas consideraciones a mis compañeras diputadas y diputados y los invité a legislar lo más pronto posible varias iniciativas que se encuentran en la presente legislatura relacionadas con la alimentación, la salud y el bienestar general de la población.
Un ejemplo de ello es la Iniciativa con proyecto de Decreto de Ley que crea el Instituto de Nutrición y de Ejercicio Efectivo para Garantizar el Acceso a la Alimentación de las Personas en Situación de Pobreza Extrema del Estado de Sinaloa.
La creación de este Instituto permitirÃa garantizar la seguridad alimentaria y nutricional para todos los habitantes del estado de Sinaloa que se encuentran en condición de pobreza en ese rubro, garantizándoles el acceso a la alimentación.
Creo, además, que es válido exhortar a las autoridades encargadas de la polÃtica social de nuestro paÃs para que México diseñe una estrategia que permita la seguridad alimentaria sin perjuicio del medioambiente, que dicha estrategia se planee con una visión a largo plazo y con la participación de todos los sectores productivos para lograr el acceso a la alimentación y la adecuada nutrición de todas y todos los habitantes de manera sustentable; asimismo, que se promueva que la actividad agrÃcola sea redituable en todos los niveles. Por último que se preserve la cultura agrÃcola de los mexicanos y que se estimule la industria nacional relacionada con la producción de alimentos y la nutrición, desde los implementos básicos agrÃcolas, pecuarios y piscÃcolas que resuelvan las necesidades locales, hasta las más apropiadas biotecnologÃas.
Gracias y que pasen una excelente semana.