Protección Civil, una prioridad por atender
Microscopio Social
Protección Civil, una prioridad por atender
Por Héctor Melesio Cuén Ojeda
El
13 de noviembre se realizó el Consejo Nacional de Protección Civil, foro en el
que el presidente Enrique Peña Nieto reconoció la necesidad de emprender acciones
para que todas las escuelas del paÃs contaran con un programa en este
importante tema, asà como para impulsar el servicio profesional de carrera en
esta materia.
En repetidas ocasiones he tenido la
oportunidad de exponer varios posicionamientos en el H. Congreso del Estado,
especÃficamente lo relacionado entre los sismos que en los últimos años se han
incrementado en nuestra entidad con las condiciones de infraestructura fÃsica,
y he retomado los acuerdos internacionales en materia de desarrollo urbano para
que se regulen las edificaciones y evitar asà el riesgo a la población.
Vale la pena citar una expresión del
presidente, ya que destaca la importancia de la prevención: «sociedad y
gobierno siempre deben estar preparados ante cualquier contingencia, para saber
a quién llamar, a quién acudir; porque saber qué medidas tomar en casos de
emergencia puede ser la diferencia entre la vida y la muerte, y por ello, el
gobierno ha hecho de los programas de protección civil una polÃtica de estado para
proteger a los mexicanos en momentos de riesgo».
A su vez, el gobernador del estado
Mario López Valdez, presente en esta ceremonia, destacó que «En Sinaloa, el
impacto de fenómenos meteorológicos y otros incidentes no han sido graves,
debido al funcionamiento de los operativos inmediatos, a las labores
preventivas y a la cooperación ciudadana».
Asimismo, el mandatario anunció que Sinaloa
se suma a estas acciones nacionales de protección civil, y precisó que en nuestra
entidad también se aplican los protocolos de salvaguarda de los pobladores en
casos de desastres, y de igual forma se le otorga suma importancia a las
labores preventivas.
Coincido plenamente con las
declaraciones del ejecutivo estatal, pero no tengo duda que Sinaloa tiene
serios rezagos en materia de protección civil, sobre todo en la actividad
sÃsmica que últimamente se ha estado registrando.
Recordemos que en el noroeste del
paÃs, especÃficamente en el golfo de California, se encuentra la falla geológica
de San Andrés, cuya longitud es de 1286 kilómetros: pasa a través del estado de
California, en Estados Unidos, y termina en la placa del PacÃfico de dicho
golfo.
En Sinaloa, en este año se han
registrado 103 sismos, lo que de acuerdo con la escala de Richter, su
intensidad ha sido la siguiente: 29 superiores a los 4 grados, cuatro mayores
de 5 grados, uno por arriba de los 6 grados y el resto ha superado los 3.5
grados.
Es sabido que los sismos son fenómenos
impredecibles y cuando ocurren causan serios daños principalmente en las zonas
urbanas, pues se derrumban tanto viviendas como edificios. Por ello, es
importante estar preparados y contar con reglamentos de construcción
actualizados, pero no solo eso, sino aplicarlos para reducir riesgos y
garantizar la calidad y la seguridad de las edificaciones y sus habitantes.
Otro tema relacionado con la
protección civil, y que he tratado en tribuna en decenas de ocasiones, es el
relacionado con la infraestructura fÃsica de los planteles educativos y su
relación con la Reforma Educativa. Desde el 5 de junio de 2014 el Instituto
Nacional de EstadÃstica y GeografÃa (INEGI) publicó el Censo de Escuelas,
Maestros y Alumnos de Educación Básica y Especial, también conocido como Atlas
Educativo.
Seguramente el señor gobernador ya
conoce las estadÃsticas de este censo; sin embargo, debemos recordar que del
total de escuelas del tipo básico en Sinaloa, solo 13.21% tiene señales de
protección civil, 17.12% tiene rutas de evacuación, 25.49% tiene salidas de
emergencia y 19.09% tiene zonas de seguridad.
Estos datos evidencian que las escuelas
son altamente vulnerables, ya que cualquier fenómeno que las afecte pone en
serio peligro a nuestras niñas, niños y adolescentes. Ya no digamos si se
presenta un fenómeno que dañe la estructura fÃsica de los planteles.
Los cambios que la naturaleza está manifestando
son avisos para que nos preparemos y podamos enfrentarlos con profesionalismo y
responsabilidad; la actividad sÃsmica es un ejemplo sumamente ilustrativo, por
ello es necesario que todos los niveles de gobierno atiendan los planteamientos
formulados por el presidente Enrique Peña Nieto y asumamos el compromiso de
realizar acciones tendientes a prevenir desastres y evitar pérdidas de vidas
humanas.
En tal sentido, cobra relevancia la urgencia
de crear un reglamento especÃfico de construcciones para cada ciudad sinaloense
o un reglamento único para el estado, el cual deberá estar diseñado para
considerar la ocurrencia de sismos de gran magnitud y contar con edificaciones
más seguras.
Asimismo, cada escuela debe contar con
un programa de protección civil y ser difundido en toda la comunidad escolar; a
la vez, se debe realizar de inmediato una evaluación del estado fÃsico de los
planteles que subsane, entre otras deficiencias, la carencia de señales, rutas
de evacuación, salidas de emergencia y zonas de seguridad.
En general, alentar el servicio civil
de carrera es algo positivo para el funcionamiento de las diversas instancias
gubernamentales; sin embargo, en el área de protección civil este tema cobra importancia,
al igual que la capacitación y certificación del personal que presta sus
servicios en beneficio de la ciudadanÃa.
Finalmente, para tomar las medidas
pertinentes, nuestros gobernantes tienen la alternativa de acudir a las
instituciones educativas como la Universidad Autónoma de Sinaloa,
especÃficamente a sus unidades académicas de IngenierÃa Civil y Arquitectura,
el Instituto Tecnológico de Culiacán, la Universidad de Occidente y otras más
que están presentes en la región. No hay duda que estas instituciones cuentan
con personal académico altamente calificado para coadyuvar a establecer las
normas, reglamentos y hasta las leyes
necesarias para hacer de la protección civil una verdadera polÃtica pública.
Gracias
y que pasen una excelente semana.