Los retos de Sinaloa para los próximos años

15 de February de 2016
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Los retos de Sinaloa para los próximos años

Microscopio Social

 

Los retos de Sinaloa para los próximos años

 

Por Héctor Melesio Cuén Ojeda

 

 

El 5 de junio del presente año los ciudadanos tendremos la oportunidad de elegir a nuestras próximas autoridades ejecutivas y legislativas de Sinaloa: el gobernador, presidentes municipales, diputados locales y regidores. Reza un dicho popular: cada pueblo tiene el gobierno que merece, y hoy los sinaloenses cuentan con un instrumento muy importante para definir el rumbo de la entidad: la credencial de elector, con la que habrán de decidir lo que desean.

 

            Si el voto de los ciudadanos es fruto de la reflexión y se otorga a quienes formulan las propuestas más acabadas e integrales, de largo plazo y que verdaderamente estén a la altura de las necesidades de los miles de familias, entonces Sinaloa tendrá la oportunidad de sentar las bases para un desarrollo pleno y sustentable.

 

            En mi opinión, las propuestas de los candidatos que participaremos en la próxima contienda electoral deberán tomar en cuenta los siguientes grandes temas para el beneficio de los sinaloenses: una democracia real y efectiva; una economía al servicio del pueblo que garantice el crecimiento y el desarrollo de la región; una educación de calidad, así como más inversión en ciencia y tecnología; servicios de salud dignos, y alentar además políticas públicas que atiendan a la juventud, la perspectiva de género y la tercera edad.

 

            Muchos diagnósticos oficiales y otros provenientes de organismos ciudadanos concluyen en que Sinaloa tiene un gran potencial en materia de recursos naturales; sin embargo, también afirman que ha faltado capacidad para darle valor agregado a los productos que la naturaleza nos provee, ya que no hemos tenido la capacidad y voluntad de actualizar y modernizar nuestros procesos industriales. Sin duda alguna, el papel que han jugado aquí el gobierno es de gran impacto.

 

            Por otra parte, es una realidad inobjetable que la mayoría de los sinaloenses enfrentamos una problemática de exclusión social debido a la pobreza que proviene de la injusta distribución del ingreso y la inequidad en la asignación de recursos y servicios públicos de baja calidad y limitada cobertura.

 

            Por lo anterior, considero que nuestra tarea primordial es impulsar y promover el establecimiento de políticas públicas para construir una ciudadanía de alta participación, es decir, fomentar a que los ciudadanos vengan a reanimar un tejido social profundamente dañado por la corrupción, la injusticia y la impunidad; por ejemplo, emprender acciones para rescatar los espacios de convivencia social que han sido acotados por la delincuencia y que los gobiernos no han sabido rescatar.

 

            Es necesario, sobre todo, poner un alto al incremento de la pobreza, el desempleo, los bajos salarios (penosamente somos líderes nacionales en esta materia), el acceso al trabajo sin garantías y prestaciones de ley, así como la carencia de servicios públicos de calidad; todo esto es caldo de cultivo para provocar mayor desintegración familiar, inseguridad pública y violencia en todas sus expresiones.

 

            Asimismo, los ciudadanos tienen un limitado acceso a la información pública que nos dé un panorama claro del trabajo que se realiza con el dinero del erario. Esto, aunado a la falta de interés, el abstencionismo, la manipulación de sectores vulnerables y la falta de organización comunitaria, ocasiona que los sinaloenses no se involucren plenamente en la toma de decisiones que promuevan el desarrollo y den cauce positivo a la entidad.

 

            Quienes aspiramos a participar en el próximo proceso electoral tenemos que asumir el reto de ser un factor cívico para coadyuvar a la creación de una opinión pública mejor informada y con ello pueda tener un mayor involucramiento en la discusión de los temas de interés público e influir en los acontecimientos.

 

            En el ámbito cultural y la educación pública, cuyos pasivos se reflejan principalmente en la ausencia de una educación de calidad, analfabetismo, deserción escolar, limitado acceso a las nuevas tecnologías de la información, programas de estudio desactualizados y carentes de pertinencia, se impone la necesidad de construir una agenda cuyo centro sea elevar la calidad educativa en todos los niveles.

 

            En lo que respecta al sector productivo, en Sinaloa es necesario partir de un diagnóstico integral de la situación de vulnerabilidad y exclusión en que viven las comunidades pesqueras y los sectores ganadero y agrícola, a fin de desarrollar programas que activen la producción y generen fuentes de empleo permanentes. Asimismo, es necesario considerar en su justa dimensión a los sectores productivos no tradicionales, los cuales merecen atención como coadyuvantes de la economía estatal.

 

            En general, existe un consenso de que el nivel de desarrollo económico de nuestro estado en las últimas décadas no ha sido el deseable; por el contrario, ha estado por debajo de la media nacional, con una economía que avanza inercialmente y muy por debajo de su potencial.

 

            Estoy convencido que los retos que hoy enfrenta nuestro estado no pueden ser abordados con actitudes ancladas en el pasado, con los diagnósticos de siempre, las propuestas de siempre y los rostros de siempre. Apostémosle a inyectarle nuevas ideas y alternativas al debate público, e incorporemos también a nuevos actores que oxigenen la vida política del estado y representen verdaderas nuevas opciones para los electores.

 

            Convoco a la ciudadanía a que asumamos los valores necesarios para defender sin reservas los principios de la democracia constitucional, tales como la igualdad y la equidad, la libertad de expresión, el pluralismo, la defensa de los derechos fundamentales del ser humano, entre otros; asimismo, reconocer la necesidad de respetar la libertad individual y la elección personal, pugnando en todo momento por una justicia social para todos los que habitamos este noble territorio.

 

 

Gracias y que pasen una excelente semana.