Los retos de Sinaloa para los próximos años
Microscopio
Social
Los
retos de Sinaloa para los próximos años
Por
Héctor Melesio Cuén Ojeda
El
5 de junio del presente año los ciudadanos tendremos la oportunidad de elegir a
nuestras próximas autoridades ejecutivas y legislativas de Sinaloa: el
gobernador, presidentes municipales, diputados locales y regidores. Reza un
dicho popular: cada pueblo tiene el gobierno que merece, y hoy los sinaloenses cuentan
con un instrumento muy importante para definir el rumbo de la entidad: la
credencial de elector, con la que habrán de decidir lo que desean.
Si el voto de los ciudadanos es
fruto de la reflexión y se otorga a quienes formulan las propuestas más
acabadas e integrales, de largo plazo y que verdaderamente estén a la altura de
las necesidades de los miles de familias, entonces Sinaloa tendrá la
oportunidad de sentar las bases para un desarrollo pleno y sustentable.
En mi opinión, las propuestas de los
candidatos que participaremos en la próxima contienda electoral deberán tomar
en cuenta los siguientes grandes temas para el beneficio de los sinaloenses:
una democracia real y efectiva; una economÃa al servicio del pueblo que
garantice el crecimiento y el desarrollo de la región; una educación de calidad,
asà como más inversión en ciencia y tecnologÃa; servicios de salud dignos, y
alentar además polÃticas públicas que atiendan a la juventud, la perspectiva de
género y la tercera edad.
Muchos diagnósticos oficiales y otros
provenientes de organismos ciudadanos concluyen en que Sinaloa tiene un gran
potencial en materia de recursos naturales; sin embargo, también afirman que ha
faltado capacidad para darle valor agregado a los productos que la naturaleza
nos provee, ya que no hemos tenido la capacidad y voluntad de actualizar y
modernizar nuestros procesos industriales. Sin duda alguna, el papel que han
jugado aquà el gobierno es de gran impacto.
Por otra parte, es una realidad
inobjetable que la mayorÃa de los sinaloenses enfrentamos una problemática de
exclusión social debido a la pobreza que proviene de la injusta distribución
del ingreso y la inequidad en la asignación de recursos y servicios públicos de
baja calidad y limitada cobertura.
Por lo anterior, considero que
nuestra tarea primordial es impulsar y promover el establecimiento de polÃticas
públicas para construir una ciudadanÃa de alta participación, es decir,
fomentar a que los ciudadanos vengan a reanimar un tejido social profundamente
dañado por la corrupción, la injusticia y la impunidad; por ejemplo, emprender acciones
para rescatar los espacios de convivencia social que han sido acotados por la
delincuencia y que los gobiernos no han sabido rescatar.
Es necesario, sobre todo, poner un
alto al incremento de la pobreza, el desempleo, los bajos salarios (penosamente
somos lÃderes nacionales en esta materia), el acceso al trabajo sin garantÃas y
prestaciones de ley, asà como la carencia de servicios públicos de calidad; todo
esto es caldo de cultivo para provocar mayor desintegración familiar,
inseguridad pública y violencia en todas sus expresiones.
Asimismo, los ciudadanos tienen un
limitado acceso a la información pública que nos dé un panorama claro del
trabajo que se realiza con el dinero del erario. Esto, aunado a la falta de
interés, el abstencionismo, la manipulación de sectores vulnerables y la falta
de organización comunitaria, ocasiona que los sinaloenses no se involucren
plenamente en la toma de decisiones que promuevan el desarrollo y den cauce
positivo a la entidad.
Quienes aspiramos a participar en el
próximo proceso electoral tenemos que asumir el reto de ser un factor cÃvico
para coadyuvar a la creación de una opinión pública mejor informada y con ello pueda
tener un mayor involucramiento en la discusión de los temas de interés público e
influir en los acontecimientos.
En el ámbito cultural y la educación
pública, cuyos pasivos se reflejan principalmente en la ausencia de una
educación de calidad, analfabetismo, deserción escolar, limitado acceso a las
nuevas tecnologÃas de la información, programas de estudio desactualizados y
carentes de pertinencia, se impone la necesidad de construir una agenda cuyo
centro sea elevar la calidad educativa en todos los niveles.
En lo que respecta al sector
productivo, en Sinaloa es necesario partir de un diagnóstico integral de la
situación de vulnerabilidad y exclusión en que viven las comunidades pesqueras
y los sectores ganadero y agrÃcola, a fin de desarrollar programas que activen
la producción y generen fuentes de empleo permanentes. Asimismo, es necesario
considerar en su justa dimensión a los sectores productivos no tradicionales, los
cuales merecen atención como coadyuvantes de la economÃa estatal.
En general, existe un consenso de
que el nivel de desarrollo económico de nuestro estado en las últimas décadas no
ha sido el deseable; por el contrario, ha estado por debajo de la media
nacional, con una economÃa que avanza inercialmente y muy por debajo de su
potencial.
Estoy convencido que los retos que
hoy enfrenta nuestro estado no pueden ser abordados con actitudes ancladas en
el pasado, con los diagnósticos de siempre, las propuestas de siempre y los
rostros de siempre. Apostémosle a inyectarle nuevas ideas y alternativas al
debate público, e incorporemos también a nuevos actores que oxigenen la vida
polÃtica del estado y representen verdaderas nuevas opciones para los
electores.
Convoco a la ciudadanÃa a que
asumamos los valores necesarios para defender sin reservas los principios de la
democracia constitucional, tales como la igualdad y la equidad, la libertad de
expresión, el pluralismo, la defensa de los derechos fundamentales del ser
humano, entre otros; asimismo, reconocer la necesidad de respetar la libertad individual
y la elección personal, pugnando en todo momento por una justicia social para
todos los que habitamos este noble territorio.
Gracias y que pasen una excelente semana.