“Es común ver a las personas mayores haciendo colas interminables en la calle, frente al cajero de los bancos para cobrar su pensión y es común que sean regañados, sin la menor consideración, por empleados, por cualquier cosa; andar vueltas y vueltas para trámites ligados al pago de la pensión o de cuestiones de los gobiernosâ€, señaló.
Agregó que, a los mayores, que en un momento de sus vidas tuvieron un empleo, están en condiciones de cobrar una pensión raquÃtica, por lo regular, la que no les permite cubrir los gastos mÃnimos de subsistencia.
Indicó que hay personas mayores menos afortunadas, quienes son abandonadas a su suerte por los familiares y que penosamente consiguen alimentarse, pasan hambre, frÃo y todo tipo de necesidades, lo cual no debe seguir ocurriendo, expresó.