Revocación de mandato

15 de October de 2019
Por: Prensa Partido Sinaloense
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Revocación de mandato

Si  todo  sigue  como  lo  planeado,  hoy  en  el  Senado  de  la  República  se analizarán,  discutirán  y  aprobarán  las  reformas  a  diversos  artículos  de  la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que permitan regular la revocación de mandato.

De  acuerdo  con  el  dictamen,  serán  los  ciudadanos  quienes  deberán  solicitar  la revocación  de  mandato  al  Instituto  Nacional  Electoral  (INE),  y  para  ello  tendrán que  recolectar  las  firmas  del  3%  del  padrón  electoral  nacional,  lo  que  equivale  a más de 2 600,000 firmas.

La consulta la implementará el INE  y la recolección de firmas deberá ser entregada al instituto tres meses antes de que se realice dicha consulta.

El  porcentaje  requerido  es  un  exceso  si  consideramos  que  para  formar  un  partido  político solo  se  requiere  el  0.26%  del  padrón  electoral.

En  caso  de  que  se  revoque  el  mandato  al presidente  de  la  República,  será  el  presidente  del  Congreso  de  la  Unión  quien  asumiría  el puesto  para  concluir  el  mandato  de  quien  fue  removido,  y  convocaría  de  inmediato  a elecciones. 

La  revocación  deberá  ocurrir  en  los  primeros  tres  meses  del  cuarto  año  de ejercicio de su mandato y se podrá solicitar por una sola ocasión.

En  caso  de  los  gobernadores,  el  dictamen  señala  que  la  solicitud  ciudadana  sea  a  la  mitad del  mandato  constitucional  y  las  legislaturas  locales  serán  las  que  definirán  el  porcentaje mínimo de firmas para solicitar la revocación.

Un  servidor,  acompañado  de  los  ciudadanos  Rosario  Sánchez  Zataraín  y  Robespierre Lizárraga   Otero,   con   el   apoyo   de   227,000   sinaloenses,   presentamos una   iniciativa ciudadana en México, el 25 de septiembre de 2014, para regular la segunda vuelta electoral y la revocación de mandato.

Esta iniciativa se propone reformar el artículo 41 de la Constitución Política, pero agregaba un  apartado  B  para  que  la  revocación  de  mandato  abarcara  al  presidente  de  la  República, los   senadores,   los   diputados   federales,   los   gobernadores,   los   diputados   locales,   los presidentes  municipales,  los  síndicos  procuradores,  los  regidores  y  los  funcionarios  de primer nivel de los tres órdenes de gobierno, así como para los titulares de los organismos autónomos y descentralizados.

En  esta  propuesta  ciudadana  propusimos  que  las  autoridades  idóneas  para  llevar  el procedimiento de revocación de mandato sean el INE, en materia federal, y las autoridades electorales locales, las que podrían constituirse como los órganos responsables.

Esta iniciativa ciudadana no fue tomada en cuenta por una razón: la cámara de origen de la iniciativa que se discutirá en el Senado fue la de diputados, y los senadores en su revisión no pueden adherir otra propuesta de iniciativa cuyo origen no sea la Cámara Alta.

Considero  que  este  avance  legislativo  es  fundamental  para  la  vida  política  democrática  de nuestro  país. 

Sin  embargo,  dicho  esfuerzo  resulta  insuficiente,  ya  que  se  excluye  a  los demás  funcionarios  que  fueron  elegidos  mediante  el  voto  de  los  ciudadanos  y  que,  en  un momento  de  su  mandato,  pueden  hacer  uso  indebido  de  su  poder,  y  no  existe  un procedimiento para quitarlo.

Si el pueblo pone, que el pueblo los pueda quitar.

La  importancia  de  la  revocación  de  mandato  reside  en  el  control  ciudadano  sobre  el ejercicio  del  poder. 

De  esta  manera,  los  votantes  pueden  fiscalizar  a  quienes  toman  las decisiones públicas, estableciendo un nexo de responsabilidad entre el funcionario público y  sus  gobernados. 

Por  tanto,  si  no  se  cumple  con  los  programas  de  gobierno,  o  lo  está haciendo mal, el pueblo puede dar por terminado su mandato.

En  pocas  palabras,  de  aprobarse  hoy  estas  reformas,  la  revocación  de  mandato  será  un instrumento  que  la  Carta  Magna  les  otorgue  a  los  ciudadanos  para  que  el  presidente  de México y muchos otros funcionarios cumplan con su obligación de Estado.De haber existido la revocación de mandato, como los sinaloenses lo propusimos, muchos de los actuales presidentes municipales ya habrían sido removidos.En suma, la revocación de mandato la debemos de considerar como la pérdida de confianza de  los  ciudadanos  hacia  los  funcionarios  públicos  y  las  autoridades,  las  cuales  fueron elegidas mediante el voto ciudadano.Que pasen una excelente semana