Posicionamiento 4 de enero de 2022, sobre Hospital General del Valle del Carrizo, Sinaloa del diputa
Lios enchim anibo, ketchem alheyya, itom atchayta ento enchim lisensiapo.
Buenos días, a todas las personas presentes.
Con el permiso de la mesa, de las y los compañeros diputados
y de los que nos siguen a través de los diferentes de medios de comunicación.
El derecho a la salud es un derecho humano fundamental
establecido desde 1948 por la Organización de las Naciones Unidas y reconocido
por múltiples tratados internacionales y por numerosas constituciones
nacionales.
Toda persona tiene derecho a la protección de la salud, a
obtener prestaciones oportunas, profesionales, idóneas y responsables, por lo
que es menester del Estado otorgar estos servicios a través de la Federación,
Estados y Municipios de acuerdo con lo establecido en la propia Ley.
En México, este derecho se encuentra establecido en el
artículo 4º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, misma
que estipula que “toda persona tiene derecho a la protección de la salud”.
Sin embargo, para la mayoría de los mexicanos ni las
condiciones de salud ni el acceso a los servicios se encuentran satisfechas.
Dicho esto, voy a referirme al caso concreto de la
culminación de la construcción y operación del hospital general proyectado para
atender al valle del Carrizo, Sinaloa.
El 14 de noviembre de 2015, en la sesión extraordinaria
número 2 del cabildo de Ahome, se aprobó por unanimidad la construcción de un
hospital integral para la comunidad de Villa Gustavo Díaz Ordaz, mejor conocida
como el Carrizo, Sinaloa.
Así se anunció con bombo y platillo, desde hace 7 años la
construcción de este hospital que tras mucho esfuerzo de los habitantes de las
comunidades que rodean al Valle del Carrizo de tocar puertas en las diferentes
instancias de gobierno tanto estatal como municipal, al fin conseguirían tener
la atención en materia de salud a su alcance, sin necesidad de tener que
trasladarse a la ciudad de Los Mochis o al Fuerte.
O al menos eso esperaban, pero hasta la fecha, esta obra que
atendería a mas de 23 mil habitantes, no está puesta en marcha, incumpliendo
así con los acuerdos y dejando de lado la importancia que significa la apertura
de tan vital servicio para el valle y las comunidades aledañas, porque no
hablamos de un tema menor, recordemos que, para esas personas, la vida puede
depender de ello, ya que se encuentran a una hora de camino del quirófano más
cercano.
No es la primera vez que el partido sinaloense alza voz
sobre este tema, y seguramente no será la última hasta lograr que se lleven a
cabo las acciones necesarias y actualmente prioritarias para que se hagan
efectivos los trabajos y por fin, el hospital entre en funcionamiento.
Cabe recalcar que, para el Grupo Parlamentario del Partido
Sinaloense, darle seguimiento a este tema resulta de vital importancia, no
quitaremos la vista de encima de las autoridades correspondientes hasta que se
cumpla con el cometido de ese proyecto que es precisamente dar atención de
salud a una parte de la población Sinaloense, porque Derecho y Salud son
palabras hermanas, y para que un país funcione, ambas deben cumplirse.
No podemos siquiera hablar de un intento de desarrollo si no
se tiene primero la atención integral de la salud de las personas, por lo que
resulta imprescindible no escatimar recursos ni económicos ni humanos para
brindar este servicio, recordemos que, una población sana, seguramente será una
población productiva en todos sus órdenes.